La designación de Medina Mora una ofensa al Sistema de Justicia y al pueblo de México.

by • marzo 17, 2015 • Abogacía, corrupción, etica del servicio público, Justicia, Sistema de JusticiaComments (2)4158

Eduardo-Medina-MoraEstando vacante alguna de las plazas de Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Presidente de México debe presentar al Senado de la República una propuesta de tres individuos que reúnan requisitos como haber residido en el país al menos durante los últimos dos años y que se hayan distinguido por su honorabilidad, competencia y antecedentes profesionales en el ejercicio de la actividad jurídica, en tales circunstancias y siendo necesario nombrar al sustituto del fallecido Ministro Sergio Valls, el presidente Peña presentó una terna en la que incluyó a un hombre cuyo paso por la función pública y la profesión jurídica deja mucho que desear, el abogado Eduardo Medina Mora.
Muchas voces de periodistas, académicos, la sociedad civil con más de cincuenta mil firmas recabadas por internet, así como la Asociación de Jueces y Magistrados Federales habían protestado por la inclusión del referido abogado en la terna propuesta por el Presidente Peña Nieto, inclusive su elegibilidad como candidato a la Suprema Corte fue discutida dentro del mismo Senado por legisladores de izquierda que plantearon argumentos relacionados con su falta de radicación en el país o su capacidad e imparcialidad para ocupar tan importante cargo .
El lunes 9 el Senado mexicano aprobó la designación del referido personaje como nuevo Ministro de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación, la elección se realizó por 83 votos a su favor de 116 senadores que se encontraban presentes en la sesión, dichos votos emanaron de los congresistas pertenecientes a los partidos PAN y PRI .
Sobre los antecedentes del abogado Medina Mora se observa que antes del gobierno de extracción panista de Vicente Fox, el nuevo ministro no tenía una carrera dentro de la política mexicana en que se destacara, de acuerdo a su curriculum presentado a esa fecha, había sido asesor de negociadores del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, del Consejo Nacional Agropecuario, Consejero del Consejo Nacional Empresarial, y otros puestos de similar nivel, es hasta la presidencia referida que le es encomendado un cargo de alto nivel, en principio como encargado de la seguridad nacional y del 2005 al 2006, como Secretario de Seguridad Pública.
Durante el gobierno del Presidente Calderón que inició en octubre del 2006 y también de extracción panista, fue Procurador General de la República hasta el 7 de septiembre del 2009 en que renunció a ese cargo, siendo nombrado Embajador de México para el Reino Unido y ya en la época actual del Pesidente Peña Nieto, de extracción priista, fue nombrado embajador ante los Estados Unidos de Norteamérica, en donde permaneció hasta las últimas fechas en que se dio la designación para la antes referida terna.
Durante los años 2006 a 2009, en que tuvo a su cargo el sistema de procuración de justicia en México, observamos que su desempeño fue pésimo, en dicha función tenía la responsabilidad de asesorar al presidente en materia de combate al crimen, por ende fue uno de los responsables de la guerra contra el narco desatada durante dicha presidencia y que trajo al país más de cincuenta mil muertes, en la que se inmiscuyó al Ejercito Mexicano en las funciones de policía conforme a las cuales debía estar a cargo del Ministerio Público que dependía de Medina Mora. De acuerdo a la periodista Adriana Barrera de la Agencia Reuters, para la fecha de su renuncia a la procuraduría, el saldo de muertos por la guerra planteada llevaba más de trece mil muertes en el país.
Conforme al Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad, la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones que se relacionaban con el procurador Medina Mora fueron a la baja, las estadísticas mencionan que en lo que concierne al Ministerio Público, en el 2008, el 34% de los ciudadanos confiaban poco en esa institución y otro 34% no tenía ninguna confianza; para el año 2009, el 32.3 confiaba poco y el 34.7 no confiaba; por lo que se refiere a la Policía Federal, para el 2008 los porcentajes referidos eran del 21.6 y 25.6 y para el 2009 la desconfianza se había elevado a 28.5 y 28.6.
Por lo que se refiere a las violaciones a los Derechos Humanos y conforme a los informes de la Comisión Nacional, en el período 2006-2007, se presentaron contra la Procuraduría General de la República 671 quejas, fue la segunda institución con más quejas durante dicho período; en el período 2007-2008 se presentaron contra la Procuraduría 769 quejas y contra el Ejército 1230; en 2008 a 2009, en el orden de autoridades referido, las quejas fueron de 600 y 1791 y para el período 2009 a 2010, en el mismo orden, las quejas fueron 595 y 1415.
Los números referidos no pueden mentir, la gestión de Eduardo Medina Mora al frente de la Procuraduría General de Justicia, fue deficiente por decir lo menos, a pesar de esto y de una orientación política diversa al Presidente Peña Nieto, como ante se mencionó, es integrado en la terna que se presenta ante el Senado y electo para el cargo de Ministro de la Corte, que es la Instancia Judicial en México que tiene a su cargo la preservación de los Derechos Fundamentales de los ciudadanos.
Los hechos observados nos hacen ver que hubo una coalición entre el presidente, el PRI y el Partido Acción Nacional, cuya motivación muy posiblemente sea destrabar algunos de los proyectos legislativos estancados, de los cuales los de mayor importancia son la impopular privatización del agua, la reforma constitucional contra la corrupción o la legislación en materia de transparencia gubernamental, la que ha sido criticada duramente pues a pesar de una reforma constitucional previa de avanzada en la materia, al decir de los expertos se revierte mediante una serie de trampas que se observan en la legislación secundaria pendiente de aprobación.
De nueva cuenta los designios de la clase política mexicana van en contra de los intereses de la sociedad, la independencia del órgano judicial más importante del país se pone en riesgo por los intereses en que se encuentran involucrados el presidente, los dos principales partidos políticos, y sus legisladores, que antes que ver por la ciudadanía que les ha otrogado el mandato de cuidar sus intereses políticos, olvidan que la función de un juzgador debe ser objetiva e imparcial y que la justicia es una función de valores en tanto que la política es una función de resultados y cuando esta se involucra con aquella los valores se corrompen.

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2 Responses to La designación de Medina Mora una ofensa al Sistema de Justicia y al pueblo de México.

  1. María de Guadalupe dice:

    Muuuuy interesante

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