En la explanada de ese moderno edificio de cerca de veinte pisos, de acero, concreto y cristal, se encontraban varias personas que habían acudido con un cometido especial: presentar un documento oficial ante el organismo que se encuentra asentado en ese rascacielos de La Haya, Holanda, la Corte Penal Internacional (CPI).

Dicho documento contiene una denuncia para que se consideren crímenes de Lesa Humanidad, los ataques a periodistas en México, en el período comprendido entre 2006 a 2018, durante el cual se cometieron 102 asesinatos y 14 desapariciones forzadas de comunicadores.

Los denunciantes son dos organizaciones: Reporteros Sin Fronteras, organización gala, cuya sede se encuentra en ciudad de París, que tiene como finalidad  defender la libertad de prensa en el mundo y, en concreto, a los periodistas perseguidos por su actividad profesional;  la otra organización es el Centro de Investigación y Capacitación, Propuesta Cívica, radicada en la Ciudad de México cuya finalidad principal es dar asesoramiento desde el punto de vista jurídico a periodistas y defensores de Derechos Humanos.

El siguiente paso era dar aviso al gobierno de México de la solicitud presentada ante el organismo judicial internacional, para lo cual se solicitó una entrevista con el presidente de ese país Andrés Manuel López Obrador (AMLO), la que les fue concedida para el 12 de marzo de este año. Pero sin mayor explicación, a última hora, se informó que la entrevista se realizaría con Alejandro Encinas, Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.

El Secretario General de Reporteros Sin Fronteras, Christophe Deloire, refirió a Encinas la preocupación por la continuidad de los ataques a la Libertad de Prensa y los asesinatos de periodistas, que continúan presentándose en México, país que está clasificado como uno de los más peligrosos del mundo para el ejercicio del periodismo, hizo una solicitud para que en ese país se considere a la justicia como en un “estado de emergencia” y que se implemente un plan de lucha contra la impunidad.

La Sociedad Interamericana de Prensa, asociación de propietarios, editores y directores de diarios, periódicos y agencias informativas de América, que representa  a más de 1300 periódicos y revistas, ha publicado un Podcast, sobre el riesgo de ejercer el periodismo en México y la posición del nuevo gobierno al respecto, en el que tres expertos dan su opinión al respecto.

Javier Garza opina que las medidas tomadas por el gobierno, desde la presidencia anterior, no han sido efectivas, que periodistas que han sido amenazados y a los que supuestamente se les ha brindado protección por parte del gobierno han sido muertos en forma impune ny que el nuevo gobierno parece llevar la misma inercia.

Por su parte Angélica de la Peña, ex senadora por el Partido de la Revolución Democrática y defensora de los Derechos Humanos, menciona que el mecanismo de protección a periodistas y defensores de DDHH no funciona como se plantea en la ley, los fondos destinados a este efecto, no se aplican correctamente y la procuraduría General de la República, rehusaba atraer los casos de agresiones a periodistas y dejaba el problema en manos de los gobiernos estatales y con el cambio a fiscalía, en este gobierno, la situación ha empeorado pues los funcionarios públicos con experiencia han sido reemplazados por gente inexpertas y los mismo ha sucedido en la Junta de Gobierno del organismo de protección.

En el referido Postcad, Roberto Rock, director del portal La Silla Rota, expresa que en el debate se presenta una situación muy adversa hacia la labor periodística, refiere que AMLO se olvida de su papel como gobernante y ataca a los medios en forma continua, ha adoptado una posición de “vigilante” y envía señales cruzadas.

En el ámbito internacional, el Relator Especial para la Libertad de Prensa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha expresado que es positivo que el presidente realice conferencias de prensa y responda preguntas, pero también es necesario que comprenda el rol de la prensa libre en la sociedad y no responder en forma agresiva a las preguntas incómodas que se le hagan y que las calificaciones como “Prensa Fifí” o “Ternuritas” a los medios de comunicación generan una mayor vulnerabilidad para los periodistas.

En mi opinión, el uso continuo de descalificativos como los ya mencionados y otros como “fantoches”, “conservadores”, sabelotodo”, “hipócritas” o “doblecara”, que AMLO utiliza continuamente para agredir a la prensa libre, son malas señales y peor aún la amenaza velada que lanzó hace algunos días al mencionar que respeta a los periodistas “prudentes”, pero a los que se pasan: “pues ya saben lo que sucede”.

Causa preocupación lo que está sucediendo en México con el periodismo libre y, para desilusión de muchos, no parece que las cosas vayan a cambiar con el nuevo gobierno.

 

Crédito de la imagen: bbc.com Getty images

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