Pedro Canché periodista independiente fue acusado por el gobierno de Estado de Quintana Roo, México, por supuestos delitos relacionados con manifestaciones y bloqueos en las oficinas de las dependencias de agua potable en la población de Felipe Carrillo Puerto, realizadas entre los días 11 y 19 de agosto del 2014; este comunicador en realidad estuvo cubriendo el evento como reportero desde el día 16 de ese mes, al realizar esta labor recibió mensajes intimidatorios en los que le hacían partícipe de los hechos relacionados con el bloqueo de las instalaciones púbicas, lo que motivó que denunciase esta circunstancia ante las instancias protectoras de los Derechos Humanos, siendo la comisión Nacional la que conoció sobre el caso desde el día 28 del referido mes dando inició una serie de medidas para salvaguardar al periodista de mérito.
El gobierno siguió en contra del periodista un proceso penal en el que se le acusaba de haber cometido el delito de sabotaje, fue detenido el 30 de Agosto, ejerció recursos legales que no fueron eficientes para lograr su libertad y ya con fecha 6 de Mayo de este año, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y estando aún detenido el Señor Canché, emitió recomendación en la que se realizan algunas apreciaciones referentes a la violación a la Libertad de Expresión e Información.
Se menciona como el ejercicio de la Libertad de Expresión en México presenta graves obstáculos que van desde asesinatos a periodistas, hasta amenazas, todo lo cual se da en un clima de impunidad en el que muchas de las veces los ataques a periodistas no se denuncian por la falta de confianza en las autoridades y porque en el país se utiliza al sistema penal para reprimir la Libertad de Expresión, sobre todo cuando se ejerce en contra de autoridades o políticos provocando con esto autocensura, pues los comunicadores, ante el temor dejan de dar a conocer hechos noticiables.
La resolución estima que el proceso seguido en contra del periodista Canché viene a ser un ataque a la libertad de expresión a través del sistema penal con la intención de intimidar a quienes cubren manifestaciones contra el gobierno y cuando esto se da en un clima de impunidad que favorece a quienes atacan la libertad de expresión se afecta el derecho de la sociedad a ser informada.
La resolución que emite la CNDH es histórica pues no solo combate la violación a la Libertad de Expresión de un periodista, sin que recomienda a las autoridades de Quintana Roo que tomen en consideración los razonamientos en defensa del señor Canché y ofrezcan una disculpa pública por la violación a los derecho fundamentales de esta persona y también recomienda se inicien investigaciones en contra de quienes han participado activamente en la persecución del periodista.
Hace unos días falleció el periodista mexicano Jacobo Sabludovzky, quien al amparo de la empresa Televisa fue durante más de tres décadas el principal informador en el medio televisivo en México, cuando el inició su carrera como periodista, en México no se reconocían los Derechos Humanos solo un leve esbozo de estos se planteaba a través de las garantías de las personas en la constitución, lógicamente tampoco existía una Comisión de Derechos Humanos ni se formaba parte de los Tratados Internacionales en la materia, por lo que el obtener un respaldo institucional como el ejemplo referido antes, era algo impensable.
Por el contrario, el Estado ejercía un control férreo sobre los medios de comunicación: a las televisoras y las estaciones de radio a través de las concesiones otorgadas y conservadas mediante un arbitrario dominio estatal del espectro radioeléctrico y a la prensa escrita mediante una empresa paraestatal que controlaba la importación de papel periódico en el país.
Por tanto el periodismo era una labor controlada por el Estado y salirse de ese control significaba un suicidio comunicacional, un claro ejemplo de esto fue la caída del periódico “Excélsior” del señor Julio Scherer, la que se atribuyó a las publicaciones realizadas en contra del entonces presidente Luís Echeverría, se mencionó la complicidad en el cierre del periódico a la empresa Televisa a través del Sr. Sabludovzky.
Como comunicador Sabludozky fue producto de su tiempo y como tal creo que puede ser criticado como lo hizo Vicente Leñero en una sátira publicada en la Revista Proceso, pero no se le pueden negar los méritos que tuvo, ni su dedicación la profesión que ejerció, de lo que menciono dos ejemplos:
Al momento del terremoto de la ciudad de México en 1985, Sabludozky no se encontraba en las instalaciones de televisa que quedaron destrozadas como una buena parte de la ciudad, el comunicador circulaba en su coche que estaba equipado con teléfono y, con riesgo a su vida, entre edificios a punto de derrumbarse y calles que se hundían, recorrió la ciudad por casi doce horas informando sobre lo que veía.
Fue forjador de grandes comunicadores en México, maestro para muchos en la labor de transmitir información, mencionaba que el periodismo era observar y narrar y siempre exigía de sus subordinados que consultaran al menos cinco fuentes antes de dar una noticia; de su escuela surgieron luminarias como Ricardo Rocha, Jaime Almeida o Lolita Ayala, quien mucho dijo sobre la figura del comunicador, cuando al dar la noticia sobre su muerte, no pudo contener el llanto.
Estos dos ejemplos y no los premios y reconocimientos que hubiese recibido son los que nos hablan del espíritu del comunicador que ha fallecido y que espero se encuentre haciendo las paces con Don Julio Scherer en un mundo mejor.

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