Mariano y Manuela, un idilio en la guerra de independencia.

Aquel verano de 1811 las cabezas decapitadas de cuatro de los sujetos que habían levantado alborotado a las turbas a luchar contra la Corona Española, colgaban de las cuatro esquinas del edificio conocido como La Alhóndiga en la ciudad de Guanajuato, en la Nueva España, pero quienes horrorizados contemplaban aquel espectáculo, ignoraban que uno de los líderes de aquel movimiento había salvado la vida en circunstancias muy especiales…

Soldadera. La fuerza de la mujer

La mujer asomaba por el estribo del tren, vestía su ropaje largo y su cabello peinado en una trenza que era cubierta en parte por una manta de lona, su pecho se cubría del frío de la mañana con un rebozo a cuadros y en su mirada se sentía la ansiedad de encontrar a aquel que sus inquietos ojos de un negro hermoso y profundo. 
Se comenta como era la vida de las mujeres que acompañaban a los soldados en la Revolución Mexicana, a través de testimonios de personajes que lo vivieron.