James A. Fields Jr. subió a su vehículo y se dispuso a llevar a cabo el acto de violencia que se venía gestando en su mente, desde hacía tres meses, cuando publicó en su cuenta de Instagram la fotografía de una automóvil dirigiéndose hacia una multitud. El se había auto proclamado neo nazi y el odio le invadía, hizo rugir el motor del auto y salió, ese 12 de agosto del 2017, a buscar el logro del objetivo propuesto. Cuando vio a un grupo de personas que se oponían a la manifestación iniciada por los radicales de derecha no dudó y, acelerando, dejo ir su vehículo contra el grupo, muchas personas fueron heridas y la joven de 32 años Heater Heyer murió por el traumatismo del golpe recibido.

La manifestación de los supremacistas se había organizado desde meses antes cuando se anunció por el alcalde de Charlottesville el retiro de la estatua del General Confederado Robert Lee, y en las proclamas que gritaban se oían frases “los judíos no nos reemplazaran” y “Una persona, una nación, fin de la inmigración”.

La masacre de hace menos de un mes en Christchurch, Nueva Zelanda, fue cometida por un sujeto que había editado un documento en sus redes sociales al que denominó “El Gran Reemplazo” y ahí menciona, como motivación para su actuar, que: “Quieren ocupar las tierras de mi pueblo y reemplazar étnicamente a mi propia gente” y en otra frase refiere: “inmigración masiva y las altas tasas (de nacimiento) de los propios inmigrantes causan este incremento en su población”.

Es interesante como la palabra reemplazo se ha utilizado en ambas expresiones de seguidores de la supremacía blanca y parece ser un motivante para el odio que sirve como combustible a los seguidores de este movimiento.

¿Qué es lo que estas personas entienden como Reemplazo?  ¿cómo esto ha llevado a crear tanto odio en algunos sectores de la población mundial?

Tal vez la respuesta la podamos encontrar en algunos de los representantes de las teorías que hablan sobre temas relacionados, como el caso de Samuel Huntington quien en su libro El Choque de civilizaciones, menciona como a la conclusión de la guerra fría y el avance del capitalismo, occidente se ha enfrentado al avance de distintas civilizaciones, no occidentales, que presentan valores e ideales distintos; lo que se ha visto favorecido por las técnicas de comunicación y las nuevas reglas de comercio que permiten el enfrentamiento cultural que antes era mínimo y que ahora se convierte en algo cotidiano.

En el caso concreto de los mexicanos en Estados Unidos, Huntington ha llevado su teoría al extremo, en el ensayo titulado “El Reto Hispano”, mencionando que la migración de hispanos implica una cabeza de playa que se está infiltrando en la sociedad norteamericana  que pone en peligro la identidad histórica, cultural y lingüística, así como el sistema político, legal, comercial y educativo de la sociedad estadounidense e inclusive llega a hablar de un posible supuesto reclamo de los territorios que fueron arrebatados a México en la invasión de 1846.

Otro aspecto que toca Huntington en su estudio se refiere a las tasas de fertilidad de los grupos latinoamericanos. Con cifras al 2002, menciona que estas tasas corresponden a 1.7 para caucásicos, 2.1 para afroamericanos y de 3 para mexicanos, con lo que concluye que para el 2050, los hispanos corresponderán a un 25% de la población de Estados Unidos.

Pero este crecimiento por natalidad de los grupos inmigrantes no se da exclusivamente en Estados Unidos en un estudio del periódico The New York Times, se desprende que, en los países de occidente de origen europeo, se presenta el mismo fenómeno. En esta aportación se mencionan reflexiones como las del filósofo francés Renaud Camus que refiere una erradicación que se observa en las tasas de natalidad, situación que ha dado bandera que enarbolar a los grupos supremacistas, no solo en los Estados Unidos, sino en todos los países de población originaria europea.

En otro artículo de la British Broadcasting Corporation que hace referencia al estudio publicado en la revista de medicina The Lancet, en donde se relata que, en la mitad de los países en el mundo, no nacen suficientes niños para mantener el tamaño de la población; por lo que concierne alas tasas de nacimiento se plantean estadísticas que descubren que en los 50s y 60s la tasa de fecundidad era de 4.7 niños por mujer y al 2017 está por debajo de 2.1; observándose  que la mitad de los países están por debajo de la tasa de nacimientos necesaria para sustituir a la población actualmente  activa, también se menciona que Los países con tasas de fecundidad más bajas, son los que tienen mejores economías: Europa, Corea del Sur, Estados Unidos y Australia.

Estas ideas influyen en otro aspecto de la vida actual: el feminismo. La lucha de las mujeres por tener un espacio en la sociedad se ha sustentado en la posibilidad de disponer de su cuerpo, pues la gestación se transformaba en una limitante de su capacidad de integrarse a la vida productiva y fue hasta los años sesenta, con el descubrimiento de la píldora anticonceptiva que a las mujeres llegó esa oportunidad y en los países con mayor capacidad económica la cultura de control de natalidad ha tomado un mayor énfasis que en los más pobres, por lo que los supremacistas culpan al feminismo de este fenómeno de sustitución que se presenta en las tasas de natalidad.

Siguiendo el pensamiento de Huntington, las tasas de natalidad pasan de ser un simple problema de salud social para convertirse en una cuestión existencial y por ende una cuestión política y de debate público que impulsa a los supremacistas al antifeminismo.

Son esas las ideas que promueven la llamada Teoría del Reemplazo, nitratos y azufre de la mezcla de pensamiento social a la que solo le hace falta carbón para lograr la combinación explosiva que detona la violencia en la sociedad y ese tercer elemento lo encontramos en la promoción del odio.

La organización Southern Poverty Law Center, ha exhibido como el odio racial ha crecido en Estados Unidos como no se había visto en más de 50 años.

En ese estudio elaborado en 2017, se exhibe que la campaña de Trump ha impulsado a la derecha radical que ve en el un adalid de la idea que Estados Unidos es por esencia un país de blancos y califica la retórica del actual presidente como retórica incendiaria.

Como hace falta en ese país una cultura de tolerancia y aprecio hacia las distintas culturas, pero esto se logra solo a través de tres elementos: educación, educación y educación. No es de extrañar que los grupos supremacistas estén conformados generalmente por personas de bajo nivel de educación.

Crédito de la imagen: www.espn.com.br

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