
Servicio público y función política, una lamentable confusión
Dice el refrán popular que hay quien se sube a un ladrillo y se marea, refiriéndose a aquellos que llegan a una situación de privilegio

Dice el refrán popular que hay quien se sube a un ladrillo y se marea, refiriéndose a aquellos que llegan a una situación de privilegio

“una gran ciudad… edificios que semejaban haberse construido por los antiguos romanos…”

El trato despótico de los agentes de la Oficina de Migración, en el Paso Texas, dio lugar a este poema que espero les agrade.